Martín Elías Caro Almenarez
Armando, un niño inteligente y valiente, que salió una tarde de octubre, hacer un mandado en bicicleta al pueblo de Camperucho, al llegar a ´La Ye´, recordó se decía que salía un espanto con figura de mujer vestida de blanco, derramando sangre por los ojos.
Más adelanté pasa por el caño de ´Los chivos´, donde un hombre aparece con un perrero y fuetea a los que por ahí pasan tarde la noche. Compró los medicamentos que su madre había encargado para curar a su padre.










