Una joven llamada Lily no le encontraba sentido a su vida ya que por más que se esforzaba en hacer todo bien, las cosas siempre le salían mal. No era buena en sus estudios, tenía mala relación con sus compañeros de clase y muy poco se entendían.
Pasaba y pasaba el tiempo y por más que tratara de ser inteligente no lo lograba. Una tarde ya cansada de la rutina decidió salir de su casa y pasar por el nuevo centro comercial de donde vivía, con el fin de comer un rico helado y de esta manera distraer un poco su mente por los problemas que estaba pasando, tanto en el estudio como con su familia.










