Había una vez en un reino una pareja que vivían felices por la noticia que le habían dado. La reina pronto tendría una bebe, pasaban los días y todos estaban muy felices hasta que por fin llego el día del nacimiento. La bebe nació el 9 de septiembre, en el parto la reina murió.
Cuando le dieron la noticia al rey, él estaba muy destrozado pero prometió cuidar a la princesa con su vida Le puso de nombre Amari que significa “Hija de la luna”. A la princesa no se le acercaba mucha gente le tenían miedo porque decían que las que nacían el nueve del noveno mes eran malas. Así fue creciendo la niña sin muchas personas alrededor de ella.










