Lloraba una niña a la orilla de una isla perdida, alrededor de muchos desastres de barcos. Su familia falleció todos iban en los barcos. Vivió momentos de miedo y angustias al saber que solo ella había quedado viva, fue encontrada por unos animales: un tigre y una mariposa. Quienes decidieron llevarla a su cueva y criarla allí.
Un día el tigre salió como era de costumbre pero nunca regresó. La mariposa al ver que no llegaba, angustiada decidió salir a buscarlo con la niña, ella lucia muy feliz, al saber que saldría de la cueva. Luego de pasar horas caminando con hambre y mucho frío divisaron del otro lado del rio al tigre pero para su sorpresa, este estaba muerto, al parecer había luchado con un lobo por la comida que llevaba ella cruzó el río, lloró y le pidió perdón por haber sido tan injusta con él y por no creerle.










