Lina Valentina Chassaigne
Todo comenzó un día que viajé al pueblo a visitar a mis familiares. Fue un viaje terrible porque el bus dio tantas vueltas que me revolvió todo el organismo. Mientras viajaba pasaban las horas y solo recordaba e imaginaba los sitios que puedo frecuentar durante el tiempo que esté allá.
Cuando llegué, me sorprendí mucho ya que la casa de mi tía no era como lo pensaba. La vieja casa se había quedado atrapada en el patio, mientras que en el frente, habían construido una más grande. Dejé las cosas en la habitación y decidí ir al patio.










