Érase una vez, un niño indígena que vivía cerca del rio Amazonas, en una casita de choza que el padre del niño hizo. Una vez el niño de dijo a su padre, a su madre y a su familia que él quería estudiar.
La madre dijo que sí, pero el papá no estaba de acuerdo porque quería que su hijo aprendiera de la vida, que no estudiara. La madre dijo tenía que estudiar, además tiene que tenía que ser alguien en la vida porque era muy inteligente, respetuoso, amable, dulce y sobre todo que se esforzaba por tener las cosas.










