Había una vez una princesa que le gustaba mucho leer cuentos, pero esa princesa soñaba con tener una biblioteca y con el paso de los años proveerse de muchos libros.
Fue acumulando libros y libros y más libros, hasta que se dio cuenta que sin pensarlo ya tenía tantos como para crear su biblioteca soñada. Pasaron días, meses y años y, la princesa ya no era una niña y se había convertido en una gran lectora.










