Junio de 2030 Christopher está sentado en la luna, por más de 10 años ha permanecido allí, aburrido ha intentado ser bombero, piloto, espía y hasta súper héroe. Está cansado de darle miles de vueltas. ¿Y no se le puede culpar, porque de qué sirve estar en la cima si estás solo?
Se detuvo a pensar en las estrellas, le cautivaba su gran esplendor, pero lástima que entre millones de ellas ninguna fue capaz de hablarle y él por miedo las observaba de lejos. Hasta que un día una le pestañeaba y decidió romper el hielo:










