Publicidad
Categorías
Categorías
Salud - 2 julio, 2021

La situación del Rosario Pumarejo se agudiza: la empresa de vigilancia renunció

Entre 3 y 7 meses de trabajo les deben a los celadores de la red hospitalaria, por tanto, estos se suman a la extensa lista de renuncias masivas.

Personal de vigilancia sin uniforme y con acompañamiento policial. 
Foto: Joaquín Ramírez
Personal de vigilancia sin uniforme y con acompañamiento policial. Foto: Joaquín Ramírez
Boton Wpp

Una vez más el Hospital Rosario Pumarejo de López, HRPL, es noticia, lamentablemente no por una mejora en su difícil crisis financiera y administrativa, sino por un retroceso en la misma.

A la renuncia de la Asociación Sindical de Profesionales Médicos y Ejecutores de la Salud del Cesar y La Guajira, Aspesalud, porque les adeudaban más de 15 meses de salario, se sumó la empresa de vigilancia y seguridad privada Carimar Ltda, la cual decidió no continuar en el hospital, teniendo en cuenta que les deben de 3 a 7 meses de salario. Ante esto, la gerente Jackeline Henríquez les habría informado que contratará con otra organización que preste el mismo servicio. 

Por consiguiente, algunos vigilantes optaron por ir a las instalaciones de la ESE y prestar sus servicios de manera informal con el acompañamiento de policías bachilleres. Los celadores están a la espera de que se contrate una nueva empresa de vigilancia para poder enviar hojas de vida y reubicarse en el mismo lugar. 

“Llevo 7 años trabajando en el hospital y me deben tres meses de trabajo. Hoy no tengo plata para darle comida a mi hija”, expresó con mirada triste uno de los jóvenes situados en el portón. No obstante, hay quienes consideran que es injusto que se contrate otra empresa cuando a ellos les deben tanto dinero.

Lea también: Conozca por qué debe esperar tres meses para vacunarse si tuvo covid-19

El panorama aunque no es desolado sí es desalentador, los médicos intensivistas encargados de atender el área de urgencia general decidieron no volver y esta fue clausurada, y eso tiene una sola razón: falta de pagos. De esta manera, solo se están recibiendo mujeres embarazadas, sin embargo, la mayoría es población migrante, por ende son de difícil cobro. 

“El  hospital, desde el punto de vista financiero, es inviable, tiene gastos por más de 4.000 millones de pesos y los ingresos que está recibiendo, actualmente, son alrededor de los 2 mil a 2.500 millones de pesos, de esta manera tiene un déficit mensual de más de $2.000 millones”, explicó el médico Julio Julio Peralta.

FALTA DE INSUMOS 

Los médicos, vigilantes e incluso personal de planta no han sido los únicos afectados en esta crisis; los proveedores han dejado de abastecer al hospital con dotaciones necesarias por falta de pagos. Según manifestaron los profesionales de la salud, en la ESE no hay jeringas, líquidos y demás insumos necesarios para prestar los servicios vitales. 

“La situación está grave, en vez de mejorar empeoró. Desde el punto de vista financiero el hospital no está facturando ni para cubrir sus obligaciones con los trabajadores, proveedores, vigilantes,  personal de planta y demás”, acotó Peralta. El personal médico guarda la esperanza de recibir, por lo menos, dos meses de pago con el giro directo que debe llegar entre el 5 y 7 del mes en curso.  

No deje de leer: ¿Cuál es la vacuna con mayor porcentaje de eficacia?

Los profesionales calculan que este mes llegarán al menos mil millones de pesos. “Esos mil millones los han comprometido para pagarle dos meses a los médicos generales, a los trabajadores de UCI covid, y ahora, con el mismo giro directo pretenden pagarle a los vigilantes. Indiscutiblemente le quedarán mal a más de uno”, agregó. 

DERECHO DE PETICIÓN 

Con el afán de buscar una solución para ‘salvar’ de esta crisis al hospital, los médicos, enfermeras, presidentes de Juntas de Acción Comunal y demás, iniciaron la recolección de firmas para sustentar ante la Superintendencia Nacional de Salud la necesidad y urgencia de una intervención. 

Ayer se radicó un derecho de petición al ente superior, acompañado de 10 mil firmas, en las que está el sentimiento y clamor de una población que no quiere que cierren o privaticen la red de salud pública más importante del departamento.

POR: REDACCIÓN/EL PILÓN

Salud
2 julio, 2021

La situación del Rosario Pumarejo se agudiza: la empresa de vigilancia renunció

Entre 3 y 7 meses de trabajo les deben a los celadores de la red hospitalaria, por tanto, estos se suman a la extensa lista de renuncias masivas.


Personal de vigilancia sin uniforme y con acompañamiento policial. 
Foto: Joaquín Ramírez
Personal de vigilancia sin uniforme y con acompañamiento policial. Foto: Joaquín Ramírez
Boton Wpp

Una vez más el Hospital Rosario Pumarejo de López, HRPL, es noticia, lamentablemente no por una mejora en su difícil crisis financiera y administrativa, sino por un retroceso en la misma.

A la renuncia de la Asociación Sindical de Profesionales Médicos y Ejecutores de la Salud del Cesar y La Guajira, Aspesalud, porque les adeudaban más de 15 meses de salario, se sumó la empresa de vigilancia y seguridad privada Carimar Ltda, la cual decidió no continuar en el hospital, teniendo en cuenta que les deben de 3 a 7 meses de salario. Ante esto, la gerente Jackeline Henríquez les habría informado que contratará con otra organización que preste el mismo servicio. 

Por consiguiente, algunos vigilantes optaron por ir a las instalaciones de la ESE y prestar sus servicios de manera informal con el acompañamiento de policías bachilleres. Los celadores están a la espera de que se contrate una nueva empresa de vigilancia para poder enviar hojas de vida y reubicarse en el mismo lugar. 

“Llevo 7 años trabajando en el hospital y me deben tres meses de trabajo. Hoy no tengo plata para darle comida a mi hija”, expresó con mirada triste uno de los jóvenes situados en el portón. No obstante, hay quienes consideran que es injusto que se contrate otra empresa cuando a ellos les deben tanto dinero.

Lea también: Conozca por qué debe esperar tres meses para vacunarse si tuvo covid-19

El panorama aunque no es desolado sí es desalentador, los médicos intensivistas encargados de atender el área de urgencia general decidieron no volver y esta fue clausurada, y eso tiene una sola razón: falta de pagos. De esta manera, solo se están recibiendo mujeres embarazadas, sin embargo, la mayoría es población migrante, por ende son de difícil cobro. 

“El  hospital, desde el punto de vista financiero, es inviable, tiene gastos por más de 4.000 millones de pesos y los ingresos que está recibiendo, actualmente, son alrededor de los 2 mil a 2.500 millones de pesos, de esta manera tiene un déficit mensual de más de $2.000 millones”, explicó el médico Julio Julio Peralta.

FALTA DE INSUMOS 

Los médicos, vigilantes e incluso personal de planta no han sido los únicos afectados en esta crisis; los proveedores han dejado de abastecer al hospital con dotaciones necesarias por falta de pagos. Según manifestaron los profesionales de la salud, en la ESE no hay jeringas, líquidos y demás insumos necesarios para prestar los servicios vitales. 

“La situación está grave, en vez de mejorar empeoró. Desde el punto de vista financiero el hospital no está facturando ni para cubrir sus obligaciones con los trabajadores, proveedores, vigilantes,  personal de planta y demás”, acotó Peralta. El personal médico guarda la esperanza de recibir, por lo menos, dos meses de pago con el giro directo que debe llegar entre el 5 y 7 del mes en curso.  

No deje de leer: ¿Cuál es la vacuna con mayor porcentaje de eficacia?

Los profesionales calculan que este mes llegarán al menos mil millones de pesos. “Esos mil millones los han comprometido para pagarle dos meses a los médicos generales, a los trabajadores de UCI covid, y ahora, con el mismo giro directo pretenden pagarle a los vigilantes. Indiscutiblemente le quedarán mal a más de uno”, agregó. 

DERECHO DE PETICIÓN 

Con el afán de buscar una solución para ‘salvar’ de esta crisis al hospital, los médicos, enfermeras, presidentes de Juntas de Acción Comunal y demás, iniciaron la recolección de firmas para sustentar ante la Superintendencia Nacional de Salud la necesidad y urgencia de una intervención. 

Ayer se radicó un derecho de petición al ente superior, acompañado de 10 mil firmas, en las que está el sentimiento y clamor de una población que no quiere que cierren o privaticen la red de salud pública más importante del departamento.

POR: REDACCIÓN/EL PILÓN