16 septiembre, 2020

La piña se exporta, el banano también; el nuevo Cesar exportador

El 15 de febrero del año pasado EL PILÓN resaltaba los ensayos de la piña oro miel (golden) en Pueblo Bello, y de 40.000 plantas, con producción entre 15 a 20 toneladas hectárea. “La siembra produce a los 14 meses (...) la idea es sacar en forma escalonada y así tener mejor regulación en oferta y demanda para tener disponibilidad de la piña en cualquier época del año”, decía José Víctor Mestre.

El 15 de febrero del año pasado EL PILÓN resaltaba los ensayos de la piña oro miel (golden) en Pueblo Bello, y de 40.000 plantas, con producción entre 15 a 20 toneladas hectárea. “La siembra produce a los 14 meses (…) la idea es sacar en forma escalonada y así tener mejor regulación en oferta y demanda para tener disponibilidad de la piña en cualquier época del año”, decía José Víctor Mestre.

Habían enviado positivas muestras al exterior pero no contaban con el volumen requerido por los exportadores, por lo que debían aumentar área de siembra.  En próximos días haremos seguimiento de ese desarrollo. 

En otra zona la piña parece haber encontrado el volumen requerido y el gustoso dulce. En La Gloria, ya no a 1400 metros de altura, se han hechos exportaciones como la de 20 toneladas, según informamos ayer.

El predio lo certificó como de exportación el ICA en octubre de 2014 en ceremonia en Valledupar presidida por el director nacional, hombre de la provincia vallenata, Luis Humberto Martínez Lacouture. Primero adoptó el nombre social de Savannah Crops y luego cambió a Pineapple International. Registramos ayer:

“Según explicaron profesionales de la organización, el cultivo de la piña tiene un ciclo de 15 meses, donde lo primero que se hace es la adecuación, preparación y siembra, APS. Esta primera fase puede tomar alrededor de 3 semanas. Una vez se tiene adecuada la tierra se hace la siembra. En el proyecto del sur del Cesar se están sembrando en promedio 65.000 plantas por hectárea.

Luego de la división y cierre de los bloques empieza a contar el ciclo vegetativo, que es el crecimiento de la planta. Se deben sembrar plantas de 400 gramos y se debe llevar a un peso de 3.4 a 3.6 kilógramos. Una vez cumplen este peso se hace una inducción. Este es el proceso requerido para que le nazca la  flor a la planta.

En el Cesar, gracias a las condiciones climáticas, los tiempos de producción se pueden controlar. En otras palabras, no sufren la floración natural,  esto es cuando las plantas se inducen solas porque hay un cambio mayor de temperatura de 10 grados entre el día y la noche. Como en la zona del departamento no se sufren esos cambios, el agricultor maneja los tiempos de siembra y recolección del fruto.

A lo anterior se suman las horas luz del día: entre más horas de sol mayor grado de azúcar tiene la piña. Lo anterior, en la agricultura se conoce como grados brix. El azúcar que se logra en la piña sembrada en el Cesar es alto por las horas luz día que hay en la zona, señalaron los profesionales.

En ese sentido, una de las dos exigencias más importantes del mercado internacional son los grados brix, que debe estar por encima de 13° para que sea una piña aceptada.  El  segundo requerimiento, sostienen los empresarios, es la acidez que debe estar entre 0.4 y 0.7 % para que sea deseada en el mercado internacional”

Han contado con el apoyo del gobierno departamental a través de los Secretarios de Agricultura pero especialmente se debe a los trabajadores de la región, sus empleados y sus importantes inversionistas de Bogotá y Medellín. Y el soporte de la tierra y clima del Cesar.

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