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Opinión - 30 enero, 2025

La perspectiva filosófica y jurídica de la obra poética “Vivir para sentirlo”

Cabe precisar, que todas las áreas del conocimiento llevan implícito su filosofía y, en efecto, se plantean una o varias preguntas, a las cuales hay que dar una o varias respuestas. 

El abogado vallenato Edgardo Maestre con su libro “Vivir para sentirlo”.
El abogado vallenato Edgardo Maestre con su libro “Vivir para sentirlo”.
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El universo se encuentra constituido por un conjunto de elementos y aspectos los cuales permiten ser explorados y analizados por las diversas áreas del conocimiento, como es la filosofía, la cual es considerada como madre de las ciencias. En ese orden de ideas: la economía, la cultura, la política, la ética, la sociología, etc., se encargan en su objeto de estudio de indagar cada uno de los aspectos que son inherentes al  universo de forma contextual.

El ser humano, biológicamente, tiene una serie de necesidades las cuales lo motivan a satisfacer las mismas y, para ello, requiere del conocimiento; el cual una forma de adquirirlo es a través del planteamiento o formulaciones de interrogantes, los cuales buscan una respuesta en lo filosófico de las distintas disciplinas.

Cabe precisar, que todas las áreas del conocimiento llevan implícito su filosofía y, en efecto, se plantean una o varias preguntas, a las cuales hay que dar una o varias respuestas. 

Hay que precisar  que filósofos como Platón, no eran partidario de la poesía, debido a que consideraba que esta es propia de los dioses, y no de los hombres; sin embargo, La Ilíada y Odisea, escrita por Homero quien era griego, es considerada como una obra clásica del mundo poético.

René Descartes, quien es considerado el héroe del pensamiento filosófico moderno, expone que la razón es el elemento principal, para explicar no solo el proceso vital, sino todos y cada uno de los aspectos que son inherentes a la vida. En ese sentido, tiene como punto de referencia la geometría y la matemática, disciplinas éstas, las cuales son aplicadas de manera cotidiana por el ser humano, con la finalidad de adquirir el conocimiento de manera deductiva, sin prescindir de las ideas y principios evidentes, para luego obtener una conclusión razonable.

La longitud, la latitud y los mapas de todo tipo se basan en el sistema cartesiano. Las actividades realizadas por el hombre, se evalúan con la longitud y latitud, con lo aritmético y lo geométrico de manera analítica. 

La poesía, como parte de la literatura, puede estar revestida de los géneros de lo lírico o épico, y puede llevar un mensaje natural, cultural, religioso, económico, etc. Pero lo cartesiano no se puede proscribir al momento de conjugar las frases que forman parte del verso o la prosa.

Emanuel Kant plantea que el espacio y el tiempo son inescindibles al ser humano, a las plantas, los animales y las cosas.

El poeta necesita del motivo o la musa para la inspiración, y también del espacio y el tiempo para lograr que el sentimiento y las palabras afloren y se evidencien en forma oral o a través de la escritura. Por lo anterior, traigo a colación lo que el maestro Leandro Díaz decía: “El poeta nace.  El artista se pule y se hace”. La inspiración es origina del cosmo en un lugar geográfico y tiempo determinado, y ello es direccionado por el Todopoderoso.

Hegel afirmó que: “Lo real es racional y lo racional es lo real”.  Esta frase tiene un amplio contenido filosófico, el cual demuestra que el ser tiene la capacidad de razonamiento y éste es real, sin prescindir de lo ideal y lo real. Lo poético lleva implícito gran  parte de la imaginación producto de lo real. Es decir, hay una simbiosis y antagonismo de lo ideal con lo real, lo que existe y no existe, al igual surge una capacidad de imaginación creativa en el poeta, como suele ocurrir en los demás artes.

René Descartes se hizo célebre con  la frase “Pienso luego existo”. El pensamiento y el ser son imprescindibles, toda vez, que la existencia del ser le permite no solo pensar, sino reflexionar, analizar y construir críticamente que existe”.

La obra poética “Vivir para sentirlo”, la cual es de mi autoría, nos permite sentir las emociones y expresar nuestros sentimientos en las diversas fases y circunstancia de nuestras vidas, cuando nos encontramos  en momentos de alegría, de tristeza, cuando disfrutamos del amor, pero también cuando sufrimos el desamor, de igual cuando la situación económica  es apremiante, o la misma es de abundancia, etc. 

En un estudio de la Universidad Harvard, en el programa de Medicina, se realizó un estudio y se concluyó que lo poético le permite al ser humano, mitigar un poco las penas, disipar el estrés laboral, y nos sirve para reflexionar y ejercitar nuestra memoria e imaginación.

Gustavo Ortiz Millán, docente de la Universidad Nacional de México, en el artículo de su autoría, cuyo título es ‘La poesía como filosofía’ expone:  “Muchos afirman que los poetas hacen filosofia con sus poemas, incluso que en la poesía encontramos mas filosofia, así como un tipo de verdades distintas y más profundas que en mucha sobras estrictamente  filosófica, es decir, que en ensayos y tratados filosóficos. En ese sentido, Aristóteles decía, que la que la poesía  es la más filosófica de la formas de escrituras. Su objeto es la verdad, no individual o local, sino general y operativa, no dependiendo de la evidencia externa. Sino revivida  en el corazón por la pasión”.

Lo poético tiene una íntima relación con el Derecho, el Derecho a su vez está constituido por palabras, oraciones; las oraciones están conformadas por sujetos, predicados, verbos, complementos directos, etc. El ordenamiento jurídico se fundamenta en la construcción del lenguaje y este, a su vez, nos permite interpretar hermenéuticamente los hechos y las normas jurídicas, y a la vez, podemos construir el discurso jurídico con argumentos fácticos y jurídicos. Lo poético expresa  los sentimientos y emociones, del ser humano en cualquier aspecto; el Derecho, como disciplina de estudio, tiene en su objeto un amplio espectro donde podemos encontrar situaciones generadas por las emociones, el Derecho es una obra humana al igual que la poesía. En el mundo jurídico se construyen hechos los cuales son considerados como inferencias y ello es producto del análisis crítico, racional y reflexivo; es decir, se realiza una operación mental en el profesional del Derecho, sin importar su rol funcional, de igual manera suele ocurrir en lo poético.

En los procesos judiciales se discuten intereses de toda clase, y ello crea conflictos jurídicos, los cuales deben ser dirimidos por un juez, y los conflictos jurídicos generan emociones de toda índole. Es tanta la relación de lo literario y lo poético con el Derecho, que en algunas Universidades en México y Argentina, lo poético se ha convertido en una herramienta pedagógica de suma importancia, ello obedece a que la formación del abogado  debe ser integral e interdisciplinaria. 

En ese orden de ideas, el Derecho no solo se debe estudiar en los códigos, su estudio está revestido por ciencias complementarias, como la psicología, la sociología, la antropología, la ética, la literatura, lo poético, etc.

Aprovecho la oportunidad para agradecer a todas las personas que de una u otra forma me han apoyado en este proyecto, es de mucha satisfacción escuchar palabras de un  joven, quien se encontraba en disputa con su novia, y uno de los poemas que se encuentran en la precitada obra, fue dedicado a la dama, y  logró la reconciliación. Al igual mis agradecimientos al gran amigo, escritor Alberto Muñoz Peñaloza, quien con la sutileza y finura de su  pluma hace el prólogo de una manera objetiva y clara, sin prescindir del costumbrismo y lo tradicional de lo que significa nuestra cultura  en toda su dimensión.

“El contemplar la aurora y el ocaso, en el verano o mirar al esbeltez de una mujer y sentir el aroma de su dermis cautiva nuestros corazones, y la pasión se siente como las antorchas que iluminan la penumbra de mi corazón, que no tiene consolación. O cuando  se es engañado en los sentimientos, y  a través del dictamen pericial se demuestra la tipicidad de la conducta,  se infringen normas penales, y constitucionales,  siento que soy un prisionero de tu amor  y por ello, presentaré un habeas corpus”. Eso hay que “vivirlo para sentirlo”. Y parafraseando a Descartes: “Pienso, razono, reflexiono, siento, expreso y existo”.

Por: Edgardo José Maestre S.

Opinión
30 enero, 2025

La perspectiva filosófica y jurídica de la obra poética “Vivir para sentirlo”

Cabe precisar, que todas las áreas del conocimiento llevan implícito su filosofía y, en efecto, se plantean una o varias preguntas, a las cuales hay que dar una o varias respuestas. 


El abogado vallenato Edgardo Maestre con su libro “Vivir para sentirlo”.
El abogado vallenato Edgardo Maestre con su libro “Vivir para sentirlo”.
Boton Wpp

El universo se encuentra constituido por un conjunto de elementos y aspectos los cuales permiten ser explorados y analizados por las diversas áreas del conocimiento, como es la filosofía, la cual es considerada como madre de las ciencias. En ese orden de ideas: la economía, la cultura, la política, la ética, la sociología, etc., se encargan en su objeto de estudio de indagar cada uno de los aspectos que son inherentes al  universo de forma contextual.

El ser humano, biológicamente, tiene una serie de necesidades las cuales lo motivan a satisfacer las mismas y, para ello, requiere del conocimiento; el cual una forma de adquirirlo es a través del planteamiento o formulaciones de interrogantes, los cuales buscan una respuesta en lo filosófico de las distintas disciplinas.

Cabe precisar, que todas las áreas del conocimiento llevan implícito su filosofía y, en efecto, se plantean una o varias preguntas, a las cuales hay que dar una o varias respuestas. 

Hay que precisar  que filósofos como Platón, no eran partidario de la poesía, debido a que consideraba que esta es propia de los dioses, y no de los hombres; sin embargo, La Ilíada y Odisea, escrita por Homero quien era griego, es considerada como una obra clásica del mundo poético.

René Descartes, quien es considerado el héroe del pensamiento filosófico moderno, expone que la razón es el elemento principal, para explicar no solo el proceso vital, sino todos y cada uno de los aspectos que son inherentes a la vida. En ese sentido, tiene como punto de referencia la geometría y la matemática, disciplinas éstas, las cuales son aplicadas de manera cotidiana por el ser humano, con la finalidad de adquirir el conocimiento de manera deductiva, sin prescindir de las ideas y principios evidentes, para luego obtener una conclusión razonable.

La longitud, la latitud y los mapas de todo tipo se basan en el sistema cartesiano. Las actividades realizadas por el hombre, se evalúan con la longitud y latitud, con lo aritmético y lo geométrico de manera analítica. 

La poesía, como parte de la literatura, puede estar revestida de los géneros de lo lírico o épico, y puede llevar un mensaje natural, cultural, religioso, económico, etc. Pero lo cartesiano no se puede proscribir al momento de conjugar las frases que forman parte del verso o la prosa.

Emanuel Kant plantea que el espacio y el tiempo son inescindibles al ser humano, a las plantas, los animales y las cosas.

El poeta necesita del motivo o la musa para la inspiración, y también del espacio y el tiempo para lograr que el sentimiento y las palabras afloren y se evidencien en forma oral o a través de la escritura. Por lo anterior, traigo a colación lo que el maestro Leandro Díaz decía: “El poeta nace.  El artista se pule y se hace”. La inspiración es origina del cosmo en un lugar geográfico y tiempo determinado, y ello es direccionado por el Todopoderoso.

Hegel afirmó que: “Lo real es racional y lo racional es lo real”.  Esta frase tiene un amplio contenido filosófico, el cual demuestra que el ser tiene la capacidad de razonamiento y éste es real, sin prescindir de lo ideal y lo real. Lo poético lleva implícito gran  parte de la imaginación producto de lo real. Es decir, hay una simbiosis y antagonismo de lo ideal con lo real, lo que existe y no existe, al igual surge una capacidad de imaginación creativa en el poeta, como suele ocurrir en los demás artes.

René Descartes se hizo célebre con  la frase “Pienso luego existo”. El pensamiento y el ser son imprescindibles, toda vez, que la existencia del ser le permite no solo pensar, sino reflexionar, analizar y construir críticamente que existe”.

La obra poética “Vivir para sentirlo”, la cual es de mi autoría, nos permite sentir las emociones y expresar nuestros sentimientos en las diversas fases y circunstancia de nuestras vidas, cuando nos encontramos  en momentos de alegría, de tristeza, cuando disfrutamos del amor, pero también cuando sufrimos el desamor, de igual cuando la situación económica  es apremiante, o la misma es de abundancia, etc. 

En un estudio de la Universidad Harvard, en el programa de Medicina, se realizó un estudio y se concluyó que lo poético le permite al ser humano, mitigar un poco las penas, disipar el estrés laboral, y nos sirve para reflexionar y ejercitar nuestra memoria e imaginación.

Gustavo Ortiz Millán, docente de la Universidad Nacional de México, en el artículo de su autoría, cuyo título es ‘La poesía como filosofía’ expone:  “Muchos afirman que los poetas hacen filosofia con sus poemas, incluso que en la poesía encontramos mas filosofia, así como un tipo de verdades distintas y más profundas que en mucha sobras estrictamente  filosófica, es decir, que en ensayos y tratados filosóficos. En ese sentido, Aristóteles decía, que la que la poesía  es la más filosófica de la formas de escrituras. Su objeto es la verdad, no individual o local, sino general y operativa, no dependiendo de la evidencia externa. Sino revivida  en el corazón por la pasión”.

Lo poético tiene una íntima relación con el Derecho, el Derecho a su vez está constituido por palabras, oraciones; las oraciones están conformadas por sujetos, predicados, verbos, complementos directos, etc. El ordenamiento jurídico se fundamenta en la construcción del lenguaje y este, a su vez, nos permite interpretar hermenéuticamente los hechos y las normas jurídicas, y a la vez, podemos construir el discurso jurídico con argumentos fácticos y jurídicos. Lo poético expresa  los sentimientos y emociones, del ser humano en cualquier aspecto; el Derecho, como disciplina de estudio, tiene en su objeto un amplio espectro donde podemos encontrar situaciones generadas por las emociones, el Derecho es una obra humana al igual que la poesía. En el mundo jurídico se construyen hechos los cuales son considerados como inferencias y ello es producto del análisis crítico, racional y reflexivo; es decir, se realiza una operación mental en el profesional del Derecho, sin importar su rol funcional, de igual manera suele ocurrir en lo poético.

En los procesos judiciales se discuten intereses de toda clase, y ello crea conflictos jurídicos, los cuales deben ser dirimidos por un juez, y los conflictos jurídicos generan emociones de toda índole. Es tanta la relación de lo literario y lo poético con el Derecho, que en algunas Universidades en México y Argentina, lo poético se ha convertido en una herramienta pedagógica de suma importancia, ello obedece a que la formación del abogado  debe ser integral e interdisciplinaria. 

En ese orden de ideas, el Derecho no solo se debe estudiar en los códigos, su estudio está revestido por ciencias complementarias, como la psicología, la sociología, la antropología, la ética, la literatura, lo poético, etc.

Aprovecho la oportunidad para agradecer a todas las personas que de una u otra forma me han apoyado en este proyecto, es de mucha satisfacción escuchar palabras de un  joven, quien se encontraba en disputa con su novia, y uno de los poemas que se encuentran en la precitada obra, fue dedicado a la dama, y  logró la reconciliación. Al igual mis agradecimientos al gran amigo, escritor Alberto Muñoz Peñaloza, quien con la sutileza y finura de su  pluma hace el prólogo de una manera objetiva y clara, sin prescindir del costumbrismo y lo tradicional de lo que significa nuestra cultura  en toda su dimensión.

“El contemplar la aurora y el ocaso, en el verano o mirar al esbeltez de una mujer y sentir el aroma de su dermis cautiva nuestros corazones, y la pasión se siente como las antorchas que iluminan la penumbra de mi corazón, que no tiene consolación. O cuando  se es engañado en los sentimientos, y  a través del dictamen pericial se demuestra la tipicidad de la conducta,  se infringen normas penales, y constitucionales,  siento que soy un prisionero de tu amor  y por ello, presentaré un habeas corpus”. Eso hay que “vivirlo para sentirlo”. Y parafraseando a Descartes: “Pienso, razono, reflexiono, siento, expreso y existo”.

Por: Edgardo José Maestre S.