22 julio, 2021

La gastronomía venezolana llegó para quedarse en Valledupar

En medio de su necesidad por generar ingresos lejos de su tierra natal, varios venezolanos han encontrado a través de la venta de comidas de su región una alternativa para su sustento diario en la capital del Cesar. Tequeños, arepas ‘tumbarranchos’, cachapas y postres como el quesillo son algunas de los platillos que se pueden encontrar en la ciudad.

La gastronomía venezolana es amplia, se caracteriza por su aspecto colorido y la fusión de sabores. 

FOTO/REFERENCIA

Un gran número de ciudadanos venezolanos ha llegado a Valledupar en su intento por alejarse de la difícil situación que atraviesa el país vecino. A Valledupar han ingresado 34.723 venezolanos, según cifras entregadas por Migración Colombia.

Lo anterior se da por la cercanía de esta región con el territorio venezolano.  Entre sus maletas no solo vienen sus pertenencias, también los acompañan los deseos de superación y las costumbres natas de su territorio, entre ellas su variado menú gastronómico.

¿QUÉ ES LA GASTRONOMÍA VENEZOLANA?

La gastronomía de Venezuela es una mezcla de la tradicional cocina indígena con influencias de países europeos como España, Italia y Francia. Es conocida por tener gustos marcados, por ser colorida y atractiva a la vista. Hay ingredientes básicos que forman parte de gran cantidad de los platos venezolanos como el maíz, el ají, los granos, el plátano y las carnes.

Debido a la extensión territorial del país y a la cultura propia del venezolano, cada región ha aportado su sello a los platos tradicionales de la gastronomía de Venezuela, la cual se ha esparcido por varios países latinoamericanos como resultado de la migración.

VARIEDAD DE SABORES

En medio de su afán y necesidad por generar ingresos lejos de su tierra natal, varios venezolanos han encontrado a través de la venta de comidas de su región una alternativa para su sustento diario en la capital del Cesar. Tequeños, arepas ‘tumbarranchos’, cachapas y postres como el quesillo son algunas de las comidas típicas venezolanas que se pueden encontrar en la capital del Cesar.

Beilys Arianne Mendoza, junto a su esposo e hijos, reside en Valledupar hace cuatro años, poco antes del nacimiento de su primer hijo decidieron emprender su propio negocio de venta de cachapas, que según explica son tortillas de maíz tierno molido típicas de la región central de Venezuela.

Se hacen a la plancha, se sirven calientes con bastante mantequilla y queso o relleno que la persona desee comer. Nosotros la preparamos con un queso tipo especial bajo en sal”, contó Beilys.

Lo que motivó a la pareja de esposos a ofrecer este producto fue la escasez económica. “Comenzamos a vender nuestras cachapas un día cualquiera mientras estábamos en cuarentena, teníamos problemas de dinero debido a que mi esposo había quedado sin empleo; la idea fue de él”, agregó. El negocio fue tomando fuerza entre la población venezolana radicada en Valledupar.

Una vez lograron tener una buena cantidad de clientes, se les ocurrió seguir creciendo. A la fecha hacen entrega de cachapas a domicilio los fines de semana, mientras esperan poder contar con un local propio. “A los colombianos les han gustado mucho porque es un producto natural”, acotó.

En otro punto de la ciudad Griseli Márquez se dedica a vender ‘tumbarranchos’ como es conocida una arepa originaria de Maracaibo, en la región zuliana de Venezuela. La particularidad de esta arepa es que se frita con una mezcla de harina de trigo y huevo para darle un toque crocante.

El relleno es a base de carne, pollo, pernil y camarones. Otras son un poco más sencillas y solo llevan queso y mortadela; adicionalmente se le añade repollo, tiritas de tomate, mayonesa, salsa de tomate y mostaza. “Hay mucha gente que los ha ido conociendo y encargan, pero los que más consumen son los mismos paisanos”, aseguró.

¿DE COLOMBIA O DE VENEZUELA?

Hay platos de la cocina criolla como el asado negro, la hallaca, la arepa, las empanadas de harina de maíz; el hervido de gallina, de carne o de pescado, que siempre generarán inquietud entre colombianos y venezolanos porque atribuyen su procedencia a sus países de origen.

Por otro lado, están las comidas que se conocen en ambos países y aunque su preparación es la misma reciben nombres distintos: lo que para los vallenatos es un ‘dedito’, para los venezolanos es un ‘tequeño’. Algo similar ocurre con los patacones que pese a conocerse con el mismo nombre la preparación es distinta. Entre los postres se pueden encontrar el tradicional quesillo, que es parecido a un flan, entre otros.

Por Andreina Galvez.