¡Apreciados lectores! Les cuento que estuve de visita en una comunidad que me impactó por sus diversos problemas actuales y que a pesar de ello la comunidad intenta defender sus derechos, incluso llegué a enterarme de robos a mano armada por algunos vecinos ‘conocidos’ y que por miedo a represalias los afectados debieron guardar silencio. Les hablo del barrio La Ceiba Altagracia un sector ubicado hacia el norte de Valledupar por la carrera 32 hasta llegar a la 39 a la altura del parque lineal.
Emprendí mi nueva aventura a La Ceiba Altagracia la mañana del jueves 27 de febrero con un sol radiante y una brisa ‘levanta sombreros’. Caminando por entre manzanas del barrio inmediatamente percibí un sentimiento de abandono que al encontrarme con la señora Dilema pude confirmar el porqué.
Doña Dilema Romero es una habitante del barrio que tiene su propio negocio en el frente de su casa, una venta de libros donde pude observar obras literarias como ‘El Principito’ o algunos diccionarios sobre filosofía, fue presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) hace tres años. A mi llegada me recibió con un fuerte apretón de manos y un listado de problemas a los que ella como habitante del sector, y líder social, le causan desvelo.







