La obra de Rafael Escalona Martínez no se mide solo en la genialidad de sus versos, sino en la precisión con la que retrató la cotidianidad del Caribe colombiano, convirtiendo anécdotas del pueblo en himnos eternos. Detrás de cada parranda y de cada historia que pasó de boca en boca, quedó registrado un inventario musical invaluable que hoy es patrimonio de la humanidad.
Aunque el eco de su inspiración es infinito, su legado formal reúne una impresionante selección de creaciones que marcaron el rumbo del folclor. A continuación, el inventario cronológico de las composiciones que inmortalizaron al maestro de Patillal:
El catálogo de las canciones inmortales de Rafael Escalona
La década de la consolidación y las primeras crónicas se puede enmarcar en la época entre los años 1943 y 1949.






