Cada vez es más común ver que las administraciones locales le dedican un espacio a su relacionamiento con el exterior, muchas a través de oficinas de relaciones internacionales (ORI) y otras de asesores. En la actualidad hay varias expresiones de diplomacia de ciudades en el país. Existen casos bastante mencionados y exitosos como el de Medellín y recientes como el de Barranquilla, que en los últimos años ha avanzado notoriamente en este terreno.
De esta manera, reuní algunos casos colombianos para conocer qué están haciendo las ciudades de nuestro país en este frente, cómo se relacionan con el exterior desde sus administraciones locales y cuál es la institucionalidad que crearon para delegar esa función.
El primer caso es Bogotá, que no solo alberga embajadas de distintos países, oficinas de multinacionales y de organizaciones internacionales, sino que es una ciudad con presencia de extranjeros de distintas nacionalidades y el principal aeropuerto de Sudamérica. Así, desde 2008, la Alcaldía Mayor de Bogotá institucionalizó el manejo de las relaciones internacionales de la ciudad con la creación de la Dirección Distrital de Relaciones Internacionales. No obstante, desde 2024 es la Alta Consejería para las Relaciones Internacionales la encargada de estos asuntos.






