A pocos días de comenzar una nueva comandancia en el Batallón de Artillería N°2 La Popa en el año 2002, el entonces comandante del grupo Espoleta, Nelson Javier Llanos Quiñónez, se alistaba para atender un operativo en zona rural de Valledupar el 25 de enero.
Junto a él iría el jefe de operaciones del batallón Heber Hernán Gómez Naranjo que siguió las instrucciones impartidas: “En el sitio de Las Raíces va a encontrar una llamarada, una fogata, allí en esa fogata 20-30 metros a un lado de la carretera, ahí va a encontrar un bandido dado de baja (…)”, recordó el militar en versión libre el 30 de noviembre de 2018 sobre lo referido por el excomandante del Batallón La Popa, Hernán Mejía Gutiérrez.
A Gómez Naranjo le habrían dado a entender que otro comandante se habría encargado de eso. Sin embargo, a unos cuatro kilómetros antes de llegar al punto indicado dispararon desde la carretera cuando iba pasando el pelotón dirigido por Nelson Llanos Quiñónez, que procedieron a disparar creyendo que habían entrado a un combate.











