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Historias - 24 septiembre, 2017

Isabel Maestre sobrevivió al cáncer de mama para cumplir sus sueños

Esta inquieta soñadora fue diagnosticada con cáncer de mama, hoy se alegra de haber sobrevivido, vivir con plenitud y alegría cada día que Dios le permite compartir con su familia.

Isabel Maestre García disfruta los días acompañada de su esposo e hijos.Foto / Camilo Peralta. 
Isabel Maestre García disfruta los días acompañada de su esposo e hijos.Foto / Camilo Peralta. 

La jovialidad de su rostro es contagiosa. A medida que narra su historia, en la que no esperaba librar de una manera tan implacable una batalla tras otra, su semblante denota de manera simultánea tristeza y júbilo. El primer sentimiento al recordar que sintió en un principio que su vida caía al abismo, y el segundo, al saberse dueña de una voluntad inconmensurable que le permitió superar la dura prueba.

Isabel Josefa Maestre García, es una de las tantas mujeres a quien le fue diagnosticado cáncer de seno en Valledupar y que hoy puede dar testimonio de que es una enfermedad que se puede curar. La mujer de 64 años recibió el dictamen médico a principios del 2015 y en estos momentos se encuentra en recuperación, al haber sido sometida a una mastectomía parcial en la que le extrajeron 12 ganglios.
Confiada en que ha superado lo más difícil, Isabel contó que la enfermedad pudo avanzar en su cuerpo debido a que nunca sintió molestias directas en sus senos.
“Yo me sentía algo en la vagina. Me hicieron todos los exámenes, yo decía para mí que tenía cáncer y solicité que me hicieran una biopsia pero todo salió negativo. Como cada año solicité al médico que me ordenara la mamografía y me salió una bolita. Pero a mí no me dolía nada”, contó.

Acudió al galeno quien ordenó realizarle los exámenes que arrojaron como resultado cáncer de seno, por las características que se veían en las imágenes diagnósticas.

Ella no sabía lo que ocurría en su cuerpo y jamás se imaginó que esta patología llegaría pero el 15 de marzo de 2015. La noticia del especialista que la atendía en ese momento, la tocaría para cambiarle su vida.

“Cuando el médico me dijo a secas: ‘señora Isabel usted tiene cáncer’, yo me quedé fría y se me salieron las lágrimas”, a Isabel no le gustó el estilo del profesional, sin embargo este se excusó en que algunas pacientes no se toman en serio los diagnósticos y descuidan su salud, lo que equivale a las altas cifras de incidencia de cáncer de mama en el Departamento del Cesar.

Isabel a pesar de ser una mujer alegre y jocosa, es también fuerte y reservada. No exteriorizar lo que le molestaba y tragar entero, le tocó antes del diagnóstico superar cuatro crisis depresivas, a las que hoy agradece porque asegura que de no estar sana, el cáncer se hubiese llevado su vida.

“Superé la depresión gracias a Dios porque si no, el cáncer me hubiese llevado para el paredón -dice entre risas-.

Pero lo cogí deportivamente. Decidí hacerme todo lo que me mandaron al pie de la letra. La verdad no me acordé de la muerte”, relató Isabel, quien asumió una actitud de guerrera para luchar contra esta enfermedad que ha cobrado muchas vidas. Además entendió que tenía que poner todo de su parte y que su vida había cambiado pero que iba a salir de eso.

Trascurrieron cinco meses. Antes y después del procedimiento quirúrgico le hicieron quimioterapias, cuatro y cuatro respectivamente, la respuesta al tratamiento fue positiva, pues desde el primer momento el tumor empezó a reducirse.

“Desde mi experiencia estoy consciente de que el cáncer, si se diagnostica a tiempo, tiene grandes probabilidades de cura, soy el mejor ejemplo de ello”, dijo la sobreviviente.

Aunque Isabel bailar ya no puede con la misma energía que antes, ni agitarse, ni cocinar para distraerse, ha decido disfrutar su vida. Ocupa su tiempo libre para leer, tejer y compartir en familia. También ha planeado viajar al exterior a cumplir su sueño de conocer Europa.

“Yo he contado con todo el apoyo de mi familia, mis hijos me consienten mucho. Me he concentrado en otros aspectos que me hacen olvidar un poco con lo que yo estaba lidiando”, acotó.

Como sobreviviente envía un mensaje a las personas que hoy padecen cáncer para que no se rindan y puedan ser curadas, pero se necesita cambiar hábitos de alimentación, una buena actitud y tener las ganas de vivir, además de contar con el acompañamiento de la familia.

“El llamado es a la prevención, a asumir los controles, a ir al médico y saber interpretar las señales que da el cuerpo, para hacer la detección temprana y sobrevivir”, puntualizó Maestre García.
Casos como estos son los que motivan a las voluntarias de la Liga Contra el Cáncer que vienen trabajando hace 36 años para combatir esta enfermedad en la población del Cesar, con actividades educativas y campañas médicas dirigidas a la comunidad, buscando sensibilizar sobre la importancia de la prevención, detección temprana del cáncer y el tratamiento oportuno, con el fin de mejorar la calidad de vida de la población.

El cáncer en cifras

El cáncer de mama es en Colombia la primera causa de muerte en las mujeres. Según los registros del Ministerio de Salud en el 2016 se diagnosticaron 8.000 casos nuevos y se registran 2.600 decesos anuales.

En el Cesar durante el 2016 se diagnosticaron 120 casos nuevos de cáncer de mama. La incidencia de cáncer en el departamento va en aumento, durante el 2015 el más frecuente era el del sistema digestivo.

Sin embargo, esta enfermedad puede ser tratada si se diagnostica a tiempo y según la evidencia científica actual, alrededor de un 40% de los cánceres puede ser prevenido mediante los factores de riesgo y la prevención primaria, mientras que todos los casos avanzados pueden beneficiarse de los cuidados curativos.

De acuerdo con Vilma García, presidente de la Liga Contra el Cáncer en el Cesar, el cáncer no se presenta por una sola causa, se origina por varios factores y los especialistas coinciden en afirmar que es generado por cambios en los genes que controlan el crecimiento y la muerte normal de las células.

“La invitación a toda la comunidad es a llevar un estilo de vida sana, de cuidar los hábitos saludables en su alimentación, no tener una vida sedentaria, no al tabaquismo, no al alcohol, no exponerse exageradamente al sol, estar haciéndose las mujeres la citología y el autoexamen, lo mismo los hombres mayores de 40 años hacerse su chequeo con el urólogo, con esto se podría ir disminuyendo un poco la incidencia de los casos de cáncer”, expresó García de Soto.

“Desde mi experiencia, estoy consciente de que el cáncer, si se diagnostica a tiempo, tiene grandes probabilidades de cura, soy el mejor ejemplo de ello”.

Por: Ariadne Osorio Ponce/ EL PILÓN
ariadneosoriop@gmail.com