Las deudas de las EPS, las glosas y las demoras en autorizaciones tienen en alerta a clínicas e IPS del Cesar. Gerentes del sector advirtieron que la falta de flujo de recursos ya compromete pagos a trabajadores, especialistas y proveedores, y podría traducirse en más restricciones de servicios y mayores barreras para los pacientes.
Durante la Primera Convocatoria 2026 de Gerentes de Clínicas, los prestadores advirtieron que la crisis va más allá de las finanzas de las empresas: la falta de pagos limita la compra de insumos, retrasa la atención y dificulta que los usuarios reciban servicios en el Cesar.
Cartera vencida y cuentas sin pagar
Uno de los reclamos recurrentes fue el peso de una cartera que, en buena parte, supera los 360 días. Los directivos señalaron que las clínicas siguen atendiendo pacientes, pero deben responder al mismo tiempo por nómina, impuestos, obligaciones laborales, compra de medicamentos, tecnología, laboratorios, servicios públicos y proveedores.










