Las restricciones en clínicas del Cesar aumentan la presión en urgencias y el riesgo de que pacientes deban buscar atención en otras ciudades.
Ocho hospitales de la red pública del Cesar suspenden consulta externa y servicios programados, mantienen solo urgencias vitales y declaran paro.
Ante la falta de dispensación de medicamentos en la red común, muchos usuarios del Cesar acuden a los servicios de urgencias para obtener fórmulas y tratamientos básicos, saturando aún más un sistema ya colapsado.