En medio del nuevo frente frío que cruza el mar Caribe y mantiene las alertas por lluvias y vientos en el norte del país, el Ideam advirtió que la región Caribe, incluyendo al Cesar y La Guajira, estará bajo la influencia simultánea de nubosidad asociada al sistema frío y de una masa de aire cargada de polvo proveniente del desierto del Sahara.
Esta combinación configura un escenario de doble impacto: por un lado, aumento de la inestabilidad atmosférica, con precipitaciones de moderadas a fuertes y probabilidad de tormentas en distintos momentos del día; por otro, un incremento en la concentración de partículas en suspensión que puede deteriorar la calidad del aire y reducir la visibilidad en algunas zonas del Caribe colombiano.
Qué es el polvo del Sahara y cómo llega al norte del país
El polvo del Sahara está compuesto por diminutas partículas minerales que son levantadas por vientos intensos en el norte de África y transportadas por las corrientes de aire a alturas de varios kilómetros, atravesando el Atlántico hasta alcanzar el Caribe y el norte de Suramérica.
En su tránsito, esa masa de aire seco y cargado de partículas puede cubrir amplias extensiones del mar Caribe, el litoral colombiano y parte del interior del país, modulando la radiación solar, la formación de nubes y, en algunos casos, la intensidad de las lluvias cuando interactúa con otros sistemas meteorológicos como frentes fríos u ondas en niveles medios de la atmósfera.
Mapa de vientos en el Caribe que ilustra el desplazamiento de la masa de aire cargada de polvo del Sahara hacia el norte de Colombia.
El polvo del Sahara no solo trae riesgos para la salud, sino que cumple un papel clave en el equilibrio de varios ecosistemas del planeta. Cada año, millones de toneladas de partículas minerales viajan desde el desierto africano sobre el Atlántico y se depositan en el océano y en la cuenca amazónica, aportando nutrientes como fósforo, nitrógeno y hierro que actúan como un fertilizante natural para los bosques y el fitoplancton marino. En el caso del Amazonas, se ha estimado que este polvo aporta del orden de 20.000 a 22.000 toneladas de fósforo al año, cantidad que compensa casi exactamente lo que el bosque pierde por escorrentía e inundaciones, lo que ayuda a sostener su productividad a largo plazo.
Efectos esperados en Valledupar y el Cesar
De acuerdo con el pronóstico nacional del Ideam para los días 24, 25 y 26 de febrero, se mantienen escenarios de lluvias de intensidad variable sobre el Caribe, con acumulados importantes previstos en departamentos como Magdalena, Sucre, Cesar y Bolívar, en un contexto de múltiples alertas hidrológicas activas. En paralelo, la presencia de polvo sahariano puede traducirse en un cielo más opaco o blanquecino sobre el valle del río Cesar y la capital, Valledupar, así como en una percepción de ambiente “pesado” y aumento de material particulado fino en la atmósfera.
En el departamento del Cesar, el Ideam conserva alertas por probabilidad de crecientes en la cuenca media del río Cesar y en la cuenca del río Ariguaní, con énfasis en municipios como Valledupar, Pueblo Bello, Agustín Codazzi, La Paz, Becerril, La Jagua de Ibirico, El Copey y Bosconia. La existencia simultánea de suelos saturados por lluvias recientes, amenaza de deslizamientos en algunos municipios y aumento de partículas en el aire obliga a reforzar las acciones de prevención tanto en zonas ribereñas como en centros urbanos.
Recomendaciones para la ciudadanía
Para Valledupar, este doble fenómeno puede traducirse en episodios de nubosidad densa con lluvias intermitentes y posibles tormentas, intercalados con momentos de cielo brumoso debido a la presencia de polvo en suspensión. Estas condiciones incrementan el riesgo de afectaciones para personas con enfermedades respiratorias, así como para adultos mayores y niños, sobre todo en jornadas con poca ventilación y alta concentración de material particulado en el aire.
Además, pueden presentarse escenarios de reducción de visibilidad en vías intermunicipales y rurales, donde la bruma se combina con chubascos y ráfagas de viento asociadas al frente frío, lo que exige mayor precaución por parte de conductores y autoridades de tránsito.
En paralelo, se recomienda a los gobiernos locales del Cesar y La Guajira reforzar los monitoreos sobre ríos, quebradas y laderas inestables, al tiempo que fortalecen los mensajes de autoprotección dirigidos a la ciudadanía, pues la superposición de polvo sahariano y frente frío puede sostener un periodo de varios días con condiciones meteorológicas y ambientales retadoras para la región Caribe.






