En el mes de la afrocolombianidad es pertinente preguntarse qué es lo que debe conocer todo colombiano a cerca de la presencia histórica y contemporánea de los afrodescendencientes y cómo avanzar en la construcción de la multiculturalidad en el departamento del Cesar. Esa respuesta parece estar en la implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, la cual se constituyó en un decreto reglamentario desde el año 1998 para su obligatoriedad y cumplimiento, por parte del Ministerio de Educación Nacional.
EL PILÓN, le preguntó a Ana Jiménez, líder afrocolombiana y etnoeducadora cómo va el proceso de implementación de la Cátedra en el departamento del Cesar.
Según la etnoeducadora, las dificultades que se presentan en la actualidad son de orden estructural. “Si bien los grilletes físicos desaparecieron, los grilletes mentales todavía están presentes, en una discriminación que se puede palpar en muchos escenarios, pero con particular énfasis en el ámbito educativo, teniendo en cuenta que la cátedra no fue diseñada para los afrocolombianos y tampoco debe ser necesariamente aplicada por un profesor afrodescendiente porque el decreto reglamentario 1122 del 98 es muy especifico cuando dice que “debe ser implementado en todas las instituciones públicas y privadas del territorio nacional”.
La líder afro explica que por normas no es, teniendo en cuenta que en otro decreto reglamentario, el 804 que establece la etnoeducación y está instaurado en la ley 115 en su capitulo II, pero muy a pesar de esto, ha sido desde los procesos de comunidades negras que se ha logrado medianamente instaurar procesos para la implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos.
Implementación de la cátedra en el departamento






