19 agosto, 2019

Game over: el triste desenlace

Solo tenía 12 años cuando jugaba con mi hermana Ana, aunque ya ella estaba mucho mayor, siempre jugaba para complacerme LA AMO.

Solo tenía 12 años cuando jugaba con mi hermana Ana, aunque ya ella estaba mucho mayor, siempre jugaba para complacerme LA AMO.

Todos los días ella me levantaba con un dulce beso en la frente y yo le respondía con un tierno y dulce abrazo.

Ella estudiaba en la preparatoria Roozbel, siempre me sentía sola al ver como ella se marchaba a la preparatoria, yo la acompañaba hasta el paradero de los buses, y antes de montarse le daba un abrazo como si jamás la fuese a volver a ver y cada día lo repetía.

-Hermana cuídate, te espero en cada.

Ana: allí estaré.

Siempre me quedaba en la terraza de mi casa a esperarla y cuando lograba verla por la esquina salía corriendo a abrazarla “Ya debes imaginar que tan unidas éramos” luego entrabamos las dos al baño y ella me lavaba el cabello y yo a ella “Extraño sus manos en su cabeza” al salir del cuarto ella buscaba mi ropa y yo la de ella, nos gustaba maquillarnos unas a otras. “La dejaba como un payaso” era muy divertido estar con mi hermana.

Un día de estos ella salió con sus amigos y me invito a mi “ya que a ella no les gustaba salir sin mi” ese día llegue muy cansada a casa y me quede dormida en sus cuarto, ella durmió en el mío ya que su cuarto era más fresco que el mío, ella me amaba aunque creo que todavía lo hace.

Esa noche me levante al baño “porque no me aguanta mi vejiga” cuando me acosté otra vez sentí un papel debajo de la almohada y pues por mi curiosidad mire que era, era un sobre rojo que decía: “aviso GAME OVER”, pues no le puse mucha atención pero si quería preguntarle a mi hermana que significaba eso me quede dormida para que apenas amaneciera preguntarle otra vez.

Un día después mi hermana entro nuevamente al cuarto dándome un beso en la frente y diciéndome buenos días dormilona.

La luz del sol molestaba mis ojos los fui abriendo poco a poco y cuando la vi le di un abrazo muy fuerte, nos fuimos a duchar y ella me lavo el cabello mientras ella cantaba, me gustaba escucharla cantar porque tenía una hermosa voz, cuando salimos del baño ella se alisto para salir a la preparatoria, caminamos hasta el parqueadero del bus y cuando ella se iba a montar le dijo hermana se me olvidaba preguntarte una cosa, mientras sacaba el sobre de mi bolsillo ¿Qué es este sobre?”

Vi su reacción, sus ojos paralizados y nerviosamente.

¿De dónde encontraste eso?

Estaba debajo de tu ¡almohada!

Con nervios me quito el sobre y me dice que le prometa no decirle nadie sobre esto.

Se lo prometí.

Baje mi cabeza porque era la primera vez que mi hermana me hablaba así.

Espere 8 horas como todos los días, pero no lograba verla y estaba pasando mucho tiempo, estaba muy preocupada.

Vi un carro que me alumbraba toda la cara era el auto del rector del colegio, se bajó de su carro y me pregunto ¿Tu eres familiar de Ana Fernández?

Si! Yo soy la hermana ¿Qué le paso? ¿Dónde está mi hermana?

El rector solo me dijo Ana desapareció de la escuela.

Autora: Margi Natalia Carreño Puerta | Colegio Consuelo Araujonoguera