En el vallenato de competencia, la guacharaca no es solo un instrumento de acompañamiento; es el que marca el paso de la tradición. Eso lo sabe bien Reinaldo Javier Ortiz, el hombre que con el trinar de su instrumento guio a José Juan Camilo ‘el Morocho’ Guerra hacia la máxima distinción del 59.° Festival de la Leyenda Vallenata.
Lea: Morocho, el Rey del pueblo
Mientras Valledupar corea el nombre del nuevo monarca, en el seno del conjunto la satisfacción es compartida. Para Reinaldo, este triunfo no es producto del azar, sino de una fórmula clara: fidelidad a la raíz.











