El camino que Álvaro Adolfo Piña Londoño emprendió en busca de un futuro mejor lo condujo a la muerte. En Barranquilla era un ciudadano del común que subsistía como taxista y otras veces como pintor de automotor.
Pero a inicio del año 2005, al parecer, una propuesta de trabajo surgió. Un soldado lo contactó con la idea de acompañar y asistir al Ejército de la Décima Brigada Blindada del departamento del Cesar.
Al aceptar, Piña Londoño junto con Carlos Mario Carmona Ortiz y otra persona fueron trasladados desde la capital del Atlántico a zona rural del municipio de Agustín Codazzi por el soldado Alex José Mercado Sierra.











