Ante la mirada de los soldados del pelotón Radar 3, el paramilitar Alfredo Manuel Ávila de Hoyos, más conocido como alias el Químico, se llevó al ciudadano que se encontraba retenido con ellos hacia un portón de madera, le colocó una pañoleta en los ojos y se alejó para dispararle sin piedad con un fusil que tomó prestado de uno de los militares.
Después comenzó a realizar disparos al aire en busca de simular un combate, acción que enseguida apoyó el comandante del pelotón, el sargento Omar Quintana Aguirre, quien dio la orden a sus soldados de accionar el arma de dotación de cada uno.
El cuerpo de la víctima quedó tendido cerca del portón en un predio ubicado en la vereda El Buey del corregimiento de Badillo, área rural de Valledupar. Hasta ahí, el ciudadano había sido trasladado por los paramilitares luego de ser raptado en una zona cercana.











