Por Mariaruth Mosquera
Identidad, autorreconocimiento, salvaguardia de tradiciones, empoderamiento femenino, integración étnica, promoción cultural e inspiración para seguir los sueños es el resumen del conversatorio cantado ‘El vallenato en lenguas nativas arhuaca, kamsa, kankuama y wayuu’, que se desarrolló ayer en el Centro Cultural de Riohacha, en el marco del Festival Francisco el Hombre y que se enmarca en la conmemoración del Año Internacional de las lenguas Indígenas, declarado por la Unesco.
Un auditorio repleto atendió con embeleso el relato de Ati Gunnara Jamioy Izquierdo sobre su conexión con la juglaría vallenata que muestra cómo los mensajes se llevaban a través de cantos, y sus propios procesos de traducción de canciones a su lengua. “En este cambio generacional, cuando yo voy a traducir esta canción, yo no sabía qué era un Mejoral, entonces pregunté: abuela ¿cómo digo Mejoral en Ika? y me dijo: Un Mejoral es algo que se toman cada vez que les duele algo, como un Dólex o un acetaminofén. Y dije yo, pero ¿cómo un Dólex o un acetaminofén van a curar un mal de amor?”. Y seguidamente unió su voz y su acordeón para mostrar cómo suena Rafael Escalona en lengua Ika, acentuando la fascinación de los presentes.
















