Al igual que casi todo el país, el departamento del Cesar fue golpeado por la violencia por frentes de grupos armados como las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, y las Farc, dirigidos por Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ y Ricardo Palmera Pineda, alias ‘Simón Trinidad’, respectivamente; no obstante, en la última década un nuevo capítulo se abrió en la historia con las desmovilizaciones de los guerrilleros y paramilitares en el territorio nacional.
El Acuerdo de Santa Fe de Ralito suscrito el 15 de julio de 2003 y el Acuerdo de Paz firmado con las Farc el 26 de septiembre de 2016 en Cartagena, auspició una nueva ilusión en el campo cesarence e iniciativas que modificaron un poco la realidad social.
De acuerdo a la Fundación Ideas para La Paz, en Colombia se estiman que 31.689 subversivos de las AUC dejaron las armas entre el periodo 2003-2006 mientras que en las Farc en el 2017 lo hicieron 6.804. Asimismo la Agencia Colombia para la Reintegración estima que más de 2.000 desmovilizados son del departamento del Cesar, los cuales, muchos han tenido que reintegrarse a la sociedad a partir del espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación, ETCR.
















