Los actuales departamentos del Cesar y La Guajira pertenecieron al viejo Magdalena, una zona bananera muy importante para Colombia a inicios del siglo pasado, de no muy grata recordación por La Matanza de las Bananeras, en Ciénaga, Magdalena, y es en medio de la crisis de la economía bananera, la emergencia de las ganaderías y cultivos extensivos, las bonanzas algodonera y marimbera, que se va a generar un ambiente de poder económico, violencia política y un escenario emancipatorio e independentista.
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De acuerdo con las investigaciones realizadas por Omar Gutiérrez y Catherine Legrand, los conflictos en el hoy territorio del Cesar datan de 1928 “por el acceso, la propiedad y el uso de la tierra”. Los actores fueron fundamentalmente colonos, campesinos, empresarios territoriales, migrantes coloniales y terratenientes que a través de “… acuerdos jurídicos de concesión de baldíos a particulares, los hacendados y empresarios habían despojado y marginado a los colonos y campesinos de buena parte de las tierras más fértiles y mejor localizadas a lo largo del río (Magdalena)”. (Gutiérrez, 2012, p. 19 – 20).
















