La piratería o el transporte informal, como lo consideran autoridades del orden local y nacional, tienen al borde de la quiebra a empresas, empresarios y conductores de vehículos, que piden soluciones para frenar esta práctica en Valledupar.
Desde 2015, el número de usuarios bajó de 65.000 a 22.000 quienes actualmente optan por movilizarse por medios legales como busetas o taxis. El déficit es de 46.000 pasajeros, según cifras entregadas por Juan Carlos Carvajal, gerente de la empresa Cootraupar.
Factores como el mototaxismo, Uber, así como el servicio de colectivo que algunos taxistas ofrecen, generan pérdidas a las empresas legalmente constituidas por unos $40.000 millones, en los últimos tres años.
















