15 noviembre, 2019

En San Fernando convergen la cultura, tradiciones y la educación

A 33 años de su fundación, el barrio San Fernando anteriormente conocido como ‘Ciudad perdida’ hoy es ejemplo de convivencia ciudadana.

Foto/ Sergio Mcgreen.

A tan solo 10 minutos de el diario EL PILÓN, específicamente al suroeste del municipio de Valledupar se encuentra el barrio San Fernando. En esta entrega de ´Don Pilo´ te invito a que me acompañes a hacer parte de un recorrido por un lugar lleno de tradiciones, gente comprometida con el vivir bien y sobre todo amable; un espacio donde más de 2 mil 500 almas se conectan para convivir de manera armónica.

Al frente limita con el terminal de Transporte de Valledupar, al suroeste con el barrio Panamá, Los Milagros y Amaneceres del Valle. Este organizado espacio con más de 39 años de fundación nace a través de la iniciativa de Jorge Dangond quien para entonces representaba una figura importante en la economía de la ciudad dando paso a la creación de casas de interés social con la compra de lotes por parte de funcionarios de servicios públicos y privados.

Desde sus inicios conocido como ‘Ciudad perdida’ hoy barrio San Fernando representa un lugar tranquilo lleno de cordialidad e historia. Para el presidente de la Junta de Acción Comunal, JAC, Armando Rincones , este barrio cuenta con tres etapas urbanizadas con servicios públicos y tres instituciones educativas: el colegio Bilingüe Panamá, colegio San Fernando creado en 1986 y el José Asunción Silva.

Es un barrio que ha caminado hacia la evolución”, me comentó Rincones mientras me mostraba el lugar. Paso a paso, durante mi recorrido constaté el criterio humano de convivencia y corresponsabilidad con el medio ambiente y entre sus vecinos al ver en cada casa de manera organizada los residuos sólidos a disposición de los entes encargados de su recolección.

El carisma, la sonrisa y la atención de sus habitantes en cada consulta me demostró el nivel de amabilidad que a pesar de que Valledupar no se escapa de la inseguridad en la que está inmersa el departamento aquí se respira tranquilo y hay confianza para atender a los que llegan de visita.

Hemos mantenido gracias a la comunicación y el interés colectivo espacios de sana interrelación. No hemos permitido vincular cantinas ni billares para construir gentes de bien bajo la hermandad”. Cada 29 de julio este lugar conmemora su creación en conjunto con el barrio Panamá.

Entre sus calles pude encontrarme con la fascinante historia de que, en una humilde casa del sector, vivió el Juglar Leandro Díaz importante personaje de la música vallenata e icono cultural de la región para Colombia.

Hoy en día, en condición de alquiler labora un colegio en la casa del mencionado compositor de ‘Mi memoria’ grabada por el hoy desaparecido Diomedes Díaz.

En conversación con Candy Liseth Oñate Daza habitante del sitio por mas de 15 años comentó que ese era uno de los sueños de Díaz antes de morir y que hoy en honor a él funciona un preescolar “él vivió acá, y este espacio, el maestro Díaz siempre lo vio como una escuelita”.

El presidente de la JAC refirió que esa casa fue otorgada en su momento al Juglar por parte de Consuelo Araujo Noguera. “Esta casa se la entregó ‘La Cacica’ a través de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y le dio al lugar una relevancia importante ya que los turistas venían a conocer donde vivía Díaz. Actualmente es patrimonio del sector y todos la cuidamos más allá de ser un colegio”.

San Fernando y su otra imagen

A pesar de que este barrio en crecimiento lo rodea un sinfín de características que hacen de él un espacio digno para vivir la mayoría de las casas se encuentran cerradas con rejas altas para prever el ingreso de los ‘dueños de lo ajeno’.

Por su parte, la señora Nancy Córdoba quien me recibió por medio de una ventanilla del portón de su casa, y posteriormente dio paso a mi acceso a su vivienda comentó que en la calle que ella vive mucho ha sido lo que ha visto durante 26 años “anteriormente era muy sano, en estos momentos las olas de violencia que se han desatado aquí son de preocupar, años atrás nos sentábamos en la puerta, ahora lo hacemos con temor. Nosotros duramos a los inicios casi 5 a 6 años viviendo solos, mi esposo usaba la buseta todos los días ‘matando el monte’ para abrir paso a la calle, no existía ni el parque ni el resto de las etapas”.

San Fernando y su colegio

Entre el pregón del vendedor de pescado, la vecina platicando con el señor de la tienda y los niños corriendo, me adentré a un espacio donde un grupo de niñas, niños y adolescentes realizaban múltiples actividades lúdico recreativas. La jornada consistía en el evento de cierre de año del colegio insigne del barrio, el San Fernando en el parque principal.

Desde allí pudimos iniciar una plática que me llevó a conocer a la señora Ludys Paulina Gómez, rectora del colegio San Fernando quien durante 33 años ha logrado posicionar a la Institución Educativa como un referente académico en el Cesar.

Ofrecemos una educación rica en valores y principios para la generación de relevo del país.

Bajo el lema “Formación integral, superación permanente” por más de tres décadas. Este centro educativo cuenta con dos salas de informática, laboratorio químico desde prescolar, salones, áreas de esparcimiento y espacios verdes con atención a partir de la educación inicial hasta bachillerato “una persona que cuente con la academia pero que no haya sido inculcada de valores representa un ser incompleto para lla sociedad”, me comentaba la rectora Gómez.

El colegio San Fernando cuenta con una plantilla de 520 estudiantes con una capacidad de matricular a 600 alumnos. “Nosotros escogemos el personal, no todo el que deseé puede entrar, debe reunir condiciones, es decir, que sean estudiantes capaces de responder a la academia con padres responsables en todos los sentidos”.

Con el 70 % de los estudiantes matriculados pertenecientes al barrio San Fernando la directora del núcleo manifestó que son pocos los alumnos que se quedan sin ir a la universidad. “Cuando se realizaron las pruebas Icfes, sin haber entregado los resultados ya nosotros contábamos con jóvenes que habían pasado en la Universidad de Antioquia y en la Nacional”.

Además de los valores, esta institución desarrolla el proceso de competencias científicas y ciudadanas donde los estudiantes se rigen por unas mayas curriculares avaladas por el Ministerio de Educación que contienen derechos básicos de aprendizaje, estándares de competencias exigidos por el máximo órgano rector.

A escala departamental este año ocupamos el quinto puesto en el calendario A” expresó Carlos Ochoa coordinador académico, informó que de 26 estudiantes siete cupos los ganó el San Fernando aplicando a la beca ´Generación E´ que premia a los mejores Icfes del país.

El colegio cuenta con profesionales altamente capacitados para el desempeño de las funciones, el seguimiento en el área convivencial del estudiante, ser pluriétnicos y los seguimientos académicos para prevenir que el alumno baje su rendimiento antes de finalizar el periodo escolar hacen parte de la mística con la que estos hombres y mujeres forman a la generación de relevo del país.