29 junio, 2019

El riesgo al que están sometidos los árboles en Valledupar

La ruta crítica establecida por el plan para tratar los árboles enfermos y mejorar los procesos de articulación y de planeación estableció que se requerían $1.510 millones para desarrollar las estrategias planteadas. Informe de la Mesa del Árbol.

Los árboles son un orgullo para los vallenatos. Calificada como una de las ciudades más verdes del país, Valledupar cuenta con más de 70.000 árboles. Con el propósito de guiar las futuras actividades para atender a una población tan grande, nació el Plan de manejo de arbolado urbano de la ciudad.

El principal desafío es corregir el rastro de los errores en la planeación de la siembra y tratamiento de las especies. En el Plan de manejo se determinó que entre el 25 % y 40 % registran problemas fitosanitarios, los cuales demandan gastos, desde el análisis de cuáles son y las soluciones.

LA FINANCIACIÓN

La ruta crítica establecida por el Plan para tratar los árboles enfermos y mejorar los procesos de articulación y de planeación estableció que se requerían $1.510 millones para desarrollar las estrategias planteadas, más otros $300 millones por año para desarrollar las actividades operativas de manejo, mantenimiento y siembra de árboles en Valledupar.

Dos años después de la firma del plan de manejo, el 26 de junio se logró la firma del convenio entre la Gobernación del Cesar, la Alcaldía de Valledupar y Corpocesar. “El convenio se firmó entre las tres entidades, Gobernación del Cesar que aporta $600 millones, Corpocesar que aporta $100 millones y la Alcaldía de Valledupar que aporta $350 millones, más el costo de la interventoría que está por el precio de $65 millones”, señaló el secretario de Ambiente departamental, Andrés Arturo Fernández.

El objetivo del convenio firmado es intervenir cerca de 1.600 árboles en estado más crítico ubicados en las principales avenidas de Valledupar y que representan algún riesgo. Pero, ¿cómo nacen los problemas y los desgastes en muchos árboles de las principales de Valledupar?

“La ciudad ha enfrentado adversidades que le causan a los árboles desde la renovación de sus avenidas. Empecemos por la (avenida) 44. Hoy las muerte de los árboles es el resultado de una intervención de una vía que se ejecutó hace más de seis años, pero como en ese momento no se veía ninguna afectación nadie dijo nada, pero hoy esos árboles que murieron, que se están quebrando, son causa de esa intervención de la vía”, complementó el ambientalista Miguel Ángel Sierra, quien integra la Mesa del árbol creada por el diario EL PILÓN.

En la avenida se realizaron podas que fueron criticadas por el aspecto final de los árboles. Además de la poda severa sobre 64 árboles, se erradicaron ocho porque podrían representar un peligro. “La decisión se tomó bajo una decisión interinstitucional, los árboles estaban dentro del cono de eyección de aterrizaje y despeje de los aviones y eso ponía en riesgo a la tripulación de los vuelos”, aseguró el subdirector de Corpocesar, Antonio Rudas.

INTERVENCIÓN DE AVENIDAS

Antes de cada obra sobre una avenida o construcción de vías, el contratista encargado debe realizar un permiso ante Corpocesar en caso de necesitar la intervención de árboles. En caso de talar un árbol bajo permiso en el sector urbano, el encargado de la obra debe compensar con cinco. En el sector rural la compensación es de sembrar tres árboles por uno talado.

De solo necesitar una poda que afecte el árbol, el compromiso es realizar una actividad para curarlo, señala el subdirector de Corpocesar Antonio Rudas. En caso que alguno de los árboles se enferme o mueran el encargado de la intervención puede ser sujeto de sanción.

“En la avenida Fundación se inició un proceso de investigación, luego que murieron varios árboles. El contratista debió pagar una sanción por unos árboles que se murieron. Las investigaciones solo se inician investigaciones donde se mueren árboles”, señaló.

El problema, según los ambientalistas, es que el daño de las intervenciones sobre los árboles en muchas construcciones, se manifiestan entre cinco o seis años después, luego de un lento desgaste de los árboles por la destrucción del hábitat que lo rodea.

Por: DEIVIS FABIAN CARO DAZA / EL PILÓN