Un alto porcentaje de beneficiados de los programas de vivienda de Interés Social Prioritario para Ahorradores, VIPA, en el departamento del Cesar han denunciado en los últimos años las malas condiciones en las infraestructuras de las casas que les fueron entregadas por medio de dicho programa. En casos más lamentables como en el municipio de Gamarra, 86 familias beneficiadas con el subsidio denunciaron que desde el 2014 están esperando la construcción de sus casas.
Estos programas fueron implementados en los municipios de San Alberto, Gamarra, Aguachica, Curumaní, Becerril, Astrea y San Diego para la construcción de 2.861 casas que prometían subsanar las necesidades de vivienda propia de las poblaciones vulnerables. En ese sentido, las familias podían adquirir las viviendas sin comprometer más del 30 % de sus ingresos en el pago de las cuotas del crédito que se les otorgaron para comprar sus casas.
Debido a lo ambicioso del programa, la inversión ascendía a más de $2 billones, sin embargo, la ejecución de estos proyectos habitacionales por medio de uniones temporales tuvo retrasos de uno a seis años por inconvenientes relacionados con el terreno donde se construirían y por la falta de aprobación jurídica de algunos proyectos que presentaron dificultades.











