El tema de los altos costos de los servicios de energías amerita toda la atención del caso en estos momentos, precisamente justo en estos tiempos de grandes decisiones gubernamentales.
Es el momento propicio para tomar el toro por los cachos en armonía con los nuevos aires del Gobierno nacional que apenas inicia y que analiza con lupa los grandes males del accionar tradicional de esta Colombia que ahora aspira que muy pronto se den transformaciones trascendentales en pro de la gente más necesitada.
Este medio recoge el sentir diario de la comunidad y en ese sentido ha sido foco receptor de la gran inconformidad expresa por los distintos sectores sociales en contra de las altas tarifas del suministro de la energía domiciliaria y también de la que se les brinda a las zonas comerciales.
El problema cada día toma nuevas dimensiones y preocupa sobremanera el desenlace que podría tener el asunto sino se toman medidas saludables frente a la situación.





