EDITORIAL

Un ilustre visitante

La visita del embajador de los Estados Unidos en Colombia, William Browmfield, al Cesar, es un hecho que tiene una gran significación política, tanto para nuestro departamento, como para la administración del Gobernador, Cristian Moreno Panezo. Significación que debemos resaltar. Esa visita, de un diplomático que se ha caracterizado por su gran sentido del humor, […]

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La visita del embajador de los Estados Unidos en Colombia, William Browmfield, al Cesar, es un hecho que tiene una gran significación política, tanto para nuestro departamento, como para la administración del Gobernador, Cristian Moreno Panezo. Significación que debemos resaltar.
Esa visita, de un diplomático que se ha caracterizado por su gran sentido del humor, pero también por su verticalidad en temas como la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, representa- sin lugar a dudas-, un reconocimiento a una serie de proyectos que adelanta el gobierno departamental, – pero principalmente,  -como lo dijo el propio mandatario-, a la recomposición institucional y del tejido social, eje central de su gestión.
En efecto, el gobierno de Estados Unidos, a través de distintas agencias, viene apoyando programas de desarrollo económico y social que tienen una gran trascendencia para los cesarenses, que va mucho más allá del número de miles de beneficiarios a los cuales llega cada uno de ellos de manera específica.
Algunos de estos proyectos están relacionados con acueductos rurales, infraestructura educativa y hospitalaria; de una parte, y otros proyectos de carácter social, de otra, que –insistimos- debemos valorar todos los habitantes de este departamento.
Más allá de los aspectos anecdóticos y hasta simpáticos de la visita, como su encuentro con los Niños del Vallenato de Andrés “El Turco” Gil, la entrega de distintos obsequios, entre otros, es de destacar, también, la importancia que el embajador le dio a las distintas tareas de apoyo que el gobierno departamental viene realizando con las comunidades indígenas, entre las cuales destacó el embajador el tema de la preservación de su identidad cultural.
Es positivo para el departamento estas relaciones del gobierno seccional con el representante de uno de los países más poderosos del mundo, con el cual además se desarrollan tantos proyectos, que ojalá se concluyan de manera adecuada y satisfactoria para las partes, pero –principalmente- para la población cesarense.

Propuestas concretas para el campo
Un conjunto interesante de propuestas para el progreso del sector agropecuario del departamento del Cesar ha realizado el ex director del programa Midas, que ejecutaron la USAID y la Gobernación del Cesar, Indalecio Dangond, columnista de este diario y un versado experto en políticas agropecuarias.
Con el conocimiento y la ponderación que lo caracterizan Dangond esbozó cuatro puntos específicos que resolverían cuellos de botella que hoy impiden un mayor y mejor desarrollo de nuestra agricultura y nuestra ganadería. El primero de ellos, el problema de la titulación, que afecta a ocho de cada diez campesinos, situación que, en la mayoría de los casos, les impide ser sujeto de crédito y los condena prácticamente a la pobreza, a pesar de ser propietarios de sus predios.
El segundo tiene que ver con aumentar Incentivo a la Capitalización Rural, principalmente a la construcción de distritos de riego, en condiciones atractivas, que permitirían multiplicar nuestra productividad en varios cultivos y en la producción de carne y leche.
En tercer lugar, Dangond propone una figura de aval, de Fondo de Garantías regional, por parte del gobierno departamental a muchos créditos de productores medianos y pequeños, a quienes la banca no les reconoce unas garantías suficientes de respaldo para esos créditos.
Y finalmente un programa de incentivo a la asistencia técnica complementaria, de manera gratuita y con el concurso de los alcaldes. Estas propuestas, formuladas a la Asamblea y al gobierno departamental, junto con otras que tiene la propia dirigencia gremial, creemos, deben ser compiladas y consideradas, seriamente, para plantearlas al nuevo gobierno nacional, al que hay que acudir – desde ya- para insistir, en un S.O.S., con el fin de rescatar al sector agropecuario del departamento del Cesar, hoy venido a menos por los brillos de la riqueza minera.

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