Al margen del resultado final (1-1 empate entre Valledupar FC y Patriotas) la fiesta del fútbol vivida la tarde del domingo en el estadio Armando Maestre Pavajeau invita a seguir apoyando las iniciativas deportivas en la capital del Cesar.
Si bien Valledupar Fútbol Club es una empresa privada, con unos dueños que deben generar sus propios ingresos, acreditada legalmente ante las autoridades nacionales del deporte profesional, la mancha verdiblanca que se vio en las tribunas obliga a todos a remar para el mismo lado. Son los equipos estandartes y representación de una ciudad y de sus ciudadanos.
Las imágenes de hinchas con caras pintadas de verde y blanco, de camisetas verdiblancas vestidas orgullosamente, globos, cánticos y todo lo que enmarca un partido de fútbol, es síntoma fehaciente que nuevamente el fútbol logró unir a Valledupar.





