Fue un fin se semana muy particular. A diferencia de otros años, cuando en una fecha como esta las familias colombianas se reunían para celebrar el Día del Padre, esta vez fue diferente, en las principales ciudades del país mucha gente salió a marchar en silencio por la vida del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, y por la paz. Un clamor para que cese la violencia.
Entre tanto, en el mundo las guerras continúan entre Rusia y Ucrania, Israel frente a Palestina y ahora acaban de iniciar confrontaciones bélicas Israel e Irán, mientras en el país de los Estados Unidos miles de ciudadanos protestan contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Amanecimos entonces con los ecos de las protestas del “No Kings” en Estados Unidos y la Marcha Nacional del Silencio en Colombia, algo sin precedentes tanto aquí como allá. Pero lo más importante de todos esos procesos es el efecto que de ellos se derive en pro de la paz y el cese de la violencia en cualquier territorio de nuestra humanidad.





