La primera compañía multinacional procesadora de alimentos en el mundo, con fábrica en nuestro departamento, está ausente de los asuntos de interés regional y local.
No pasa de la presencia física en la carrera novena, donde se estableció hace más de 60 años en un amplio lote que le fue donado. Contribuyó mucho al desarrollo de Valledupar y su entorno, y se convirtió en elemento de integración de la gente, productores ganaderos, cuando era la principal actividad de la región, al transformar la rica leche de los valles del Cesar, Ariguaní y Ranchería.
Fue tal su predominio y lobby ante el alto Gobierno (en tiempos de monopolios industriales en los que no se podía importar o exportar cualquier otro bien sin una dilatada ‘licencia previa’) que cuando vallenatos y venezolanos montaron Ilcex, una industria productora de quesos de alta calidad de exportación, se movió como mano fantasmal del monopolio para trabar el primer gran esfuerzo empresarial de nuestra gente y precipitarlo al fracaso. Con todo, los vallenatos la siguieron queriendo.





