Hace 3 años, un 27 de enero, Mauricio Garcia Villegas, el investigador de DeJusticia, columnista de El Espectador y autor del reconocido libro ‘El país de las emociones tristes’, escribió la columna ‘Las heridas de la mente’ que le mereció el premio Simon Bolivar de opinión y análisis.
Son apartes de la columna:
“Jean de La Fontaine cuenta que Esopo, el gran fabulista griego, fue esclavo al servicio de un tal Xanthus. En una ocasión cuando su amo quiso invitar a unos amigos a cenar, le pidió a Esopo que le comprara ‘lo mejor que pudiera encontrar’. Entonces Esopo le trajo lenguaje, mucho lenguaje. ¿Pero no te pedí que me compraras lo mejor?, le dice Xanthus a Esopo, y este le responde que el lenguaje es lo mejor que existe: es el lazo de la vida civil, la llave de las ciencias, el órgano de la verdad y de la razón. Sorprendido, Xanthus organiza una segunda cena y le pide a Esopo que le traiga ‘lo peor que pueda encontrar’. Y Esopo le lleva de lo mismo y le dice que el lenguaje también es lo peor que existe: el alimento de los conflictos, la fuente de las divisiones y de las guerras.





