Las corporaciones como los concejos municipales y las asambleas departamentales surgieron con el propósito de fortalecer la democracia a través de la representatividad y la variedad de voces. Es decir, para que tengan espacios los rojos y los azules, los aliados y la oposición, los de derecha y los de izquierda. Es su razón de ser, además de ejercer control político a las administraciones locales.
Por eso resulta preocupante las denuncias que surgieron durante la semana en varias ciudades del país, desde Bogotá hasta Valledupar: sectores políticos mayoritarios, hicieron uso de hegemónica creatividad para que la oposición no tuviera espacio en la conformación de la Mesa Directiva.
En Valledupar, por ejemplo, el partido de La U se declaró en oposición y el concejal Manolo Fernández fue escogido vicepresidente del Concejo a pesar de que le hizo campaña a Ernesto Orozco, actual alcalde de Valledupar.





