El Festival es un bálsamo para la economía vallenata. Eso no tiene ninguna duda. Para la economía formal, (comercio, hoteles, licoreras, restaurantes) pero inclusive más para la informal (vendedores ambulantes, parahotelería, comida en la calle, arriendo de sillas, músicos, etc). Y para los negocios y eventos asociados a la festividad que como lo hemos dicho van más allá de los que organiza la Fundación.
Acierta por eso la Cámara de Comercio en dejar claro que el negocio es de muchos agentes, sectores y personas, locales y de afuera. Definitivamente, es el evento que más mueve la economía vallenata. Ojalá durara más días .
Por eso es tan importante tomarse en serio sus datos económicos. Ya dio una alerta el columnista Napoleón de Armas, cuando afirmaba en su columna de ayer, que, basándose en conversaciones con FENALCO, las cifras presentadas oficialmente no dan para tanto. También lo ha dicho CESORE.





