A pesar de todos los escándalos a nivel mundial, la Iglesia Católica está tomando nuevos aires que le han permitido afianzar la relación con su feligresía.
La iglesia ha entendido la importancia de las nuevas dinámicas que permiten mejorar su relación con la comunidad, de fortalecer esa comunión institucional que trasciende a una mayor conexión espiritual.
En ese sentido, han sido claves los grupos de retiro espiritual, especialmente los conocidos como Emaús, que existen desde hace dos décadas y empezaron a tomar un gran auge en las parroquias porque impulsan a los creyentes pasivos a tomar su vida cristiana con mayor compromiso.





