Grande es la alharaca del sector ganadero colombiano ante la inminencia de la suscripción del Tratado de libre Comercio con la Unión Europea.
Proporcional a esa alharaca, y quizás mucho mayor, es la preocupación del sector, que se percibe en estado de indefensión o menoría ante los competidores europeos, los cuales se tomarían con extrema facilidad el mercado interno, y de ñapa, los productores nuestros no pellizcarían un ápice del de ellos.
El que no llora no mama. Por esta vez, de algo ha servido el requiebro. El Gobierno Nacional ya ha anunciado una salvaguarda a la leche en la eventualidad de afectación del precio por desbordamiento de las importaciones. Algo es algo.
