Los negocios de tiendas hacen parte de las historias de las ciudades, los pueblos, en especial de los barrios y pese a que en diferentes épocas se han visto amenazadas por diversas tendencias de los mercados, ellas se mantienen vigentes.
Las tiendas son una de las pocas cosas que la modernidad no ha podido acabar y ello se debe a múltiples razones, siendo la más relevante la existencia permanente de una gran demanda de sus servicios en todos los niveles sociales, pero con mayor importancia en los sectores populares.
Tanto en las crisis como en las bonanzas económicas las tiendas siempre están ahí, la gente acude a ellas y de una u otra manera se las arregla para conseguir el recurso económico que le permita comprar los productos básicos que se ofrecen en este tipo de locales comerciales.





