Importante ver que Valledupar y muchos pueblos de la región conservan las tradiciones de la Semana Mayor, tanto religiosas como culturales, donde la gastronomía y apetitivos propios de esta temporada se mantienen con gran demanda y también con buena oferta.
Rescatamos y valoramos que el sentido de las tradiciones raizales sobreviva ante las fuertes tendencias que impone este mundo moderno cargado de toda clase de tecnologías y que, de un solo plumazo, pareciera arrasar con las buenas costumbres de los pueblos.
En todo ese proceso, aunque a veces no sea advertido u observado de manera consciente, recobran un papel cultural sumamente importante todas esas señoras que, por tradición, en la mayoría de los casos, toda una vida, se han dedicado a la elaboración de la diversidad de dulces criollos que se expenden y se consumen durante la Sema Santa.





