Estos días, Antioquia, en particular Medellín, su gobierno, sus empresas y sus líderes, están en el centro de atención nacional. HidroItuango, EPM, el Grupo Empresarial Antioqueño, el escándaloso calificativo de grupo mafioso que hizo el alcalde Daniel Quintero, expuesto a una revocatoria; el hostil desafío del grupo Gilinski por su propiedad; Iván Duque, Álvaro Uribe, Sergio Fajardo, han estado en el centro de la discusión pública. Esperamos que las aguas tormentosas, que bajan de esas montañas, se apacigüen al reposar en la llanura.
El modelo de Antioquia, como lo expuso un informe de Cesore, ha sido exitoso desde lo empresarial, tanto en lo privado, el GEA y otras empresas, como en lo público, EPM. Cesore reconoció a sus empresas, el trabajo coordinado Estado- Empresa-Universidad, el avance tecnológico y urbano, el gremio ProAntioquia.
“El conocido Grupo Empresarial Antioqueño, GEA, es un modelo valioso. Solo basta recordar a ese gran colombiano que fue Nicanor Restrepo, su líder por muchos años, para tener claro lo que pueden hacer: desde su contribución a la construcción de paz en el país durante muchos años hasta su visión humanista(…)





