Diversos hechos de carácter institucional han venido presentándose en el departamento del Cesar, y su capital Valledupar, en los que la clase dirigente nuestra flaquea frente a su compromiso y responsabilidad con los cesarenses.
Todo ello ha dejado al descubierto la falta de liderazgos consolidados y validados en el quehacer de la cosa pública y es entonces cuándo surgen los interrogantes acerca de ¿para dónde vamos y en qué hemos quedado en el Cesar en cuanto a la administración de las entidades del Estado?
Esos hechos o situaciones se remiten de manera específica a las concesiones o tercerizaciones de muchas entidades públicas, las cuales llegaron a niveles tan críticos desde el punto de vista administrativo y financiero que no les quedó otra salida distinta a la de pasar al manejo del sector privado o, en el peor de los casos, a su liquidación definitiva.





