Lamentable, muy triste lo que acaba de suceder en Valledupar con los monumentos representativos del folclor vallenato.
Destruir o deteriorar, de manera voluntaria, las estatuas que representan a los artistas insignias de la música vallenata y que son unos de los principales referentes culturales de Valledupar ante el mundo, son acciones incomprensibles y descabelladas que no tienen ninguna justificación, mírele por donde se le mire.
¿Qué puede estar pasando, a qué obedece realmente este tipo de comportamiento de alguna gente?





