El desarrollo hoy día tiene un nombre: competitividad. Es el diario vivir de las economías mundiales y regionales, pero no en abstracto, sino en el día a día. Si eres competitivo, sobrevives. Si es competitivo el territorio, y con ello quiere decir su gente, puede tener más oportunidades en un mundo que cada vez se cierra más y más para los menos aptos.
Mayor competitividad son más oportunidades, más empleo y mejores ingresos. Es, sobre todo, mayor posibilidad de tener continuidad. Las empresas competitivas tienen mayor duración, permanecen, no se acaban. Las regiones competitivas, igual. Son prósperas y tienen vida larga. Llaman al progreso. De eso se trata la competitividad. De permanecer en el mercado, en la contienda. De esta manera brindar mayor posibilidades y oportunidades a sus habitantes.
En Colombia desde hace ya varios años, el Consejo Privado de Competitividad, entidad técnica, sin ánimo de lucro, integrada y financiada por las empresas más importantes de este país, viene prestando un gran servicio, a través de un análisis anual que hace del comportamiento de la competitividad nacional y regional.





