El próximo 4 de febrero iniciará el año escolar en los colegios públicos y privados, por lo que en estos días previos los padres de familia entran en la afanosa compra de útiles y como todos los años no han faltado las inconformidades por los ya famosos útiles inútiles que aparecen en las listas.
Aquí el llamado de atención es para los colegios privados para que se limiten a pedir los útiles escolares estrictamente necesarios que les permitan a los estudiantes cursar sin contratiempo el año escolar. Reconocemos que los útiles son muy importantes para el proceso educativo, pero el Ministerio de Educación ha insistido en que en ningún momento pueden convertirse en una carga desproporcionada para los padres de familia. Es claro que en ninguna circunstancia los elementos solicitados podrán reemplazar gastos de funcionamiento de planteles educativos.
Los controles sobre este asunto están a cargo de las secretarías de Educación, pero cabe recordar que hay responsabilidad compartida porque las listas de útiles deben ser aprobadas por los consejos directivos de la instituciones, órganos en los cuales participan padres de familia, estudiantes y exalumnos. Mineducación históricamente ha advertido que los colegios deben socializar el calendario de uso de los materiales para que los adquieran a medida que se vayan necesitando y no todo de un tajo, como se ha presentado en algunos casos, pero la mayoría hace caso omiso.





