EDITORIAL

Cesó la tempestad electoral: ahora toca con cabeza fría por el Cesar

Tras el cierre del ciclo electoral, el editorial llama a la clase dirigente del Cesar a dejar atrás las diferencias políticas y trabajar de manera conjunta por el desarrollo regional. El texto insiste en la necesidad de una agenda común, diálogo institucional y unidad de propósitos para impulsar proyectos estratégicos en el departamento y el Caribe colombiano

Editorial del 23 de junio de 2026

Editorial del 23 de junio de 2026

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Sin más preámbulo, esta vez nuestro llamado es a que, después de las elecciones, los diferentes sectores de la clase dirigente del Cesar comiencen a remar unidos para un mismo lado, y este no podría ser otro que el de defender los intereses de la región.

A partir de esta semana las elecciones presidenciales deben quedar atrás. Se sabe que, al igual como ocurrió en buena parte del país, el Cesar y su capital, Valledupar, vivieron una campaña intensa, marcada por diferencias ideológicas, fuertes debates en redes sociales y un ambiente político en el que la polarización fue el denominador común. Esa es una realidad que no se puede desconocer, pero tampoco puede convertirse en algo permanente para el futuro de la región.

Pero en eso consiste precisamente la democracia; su esencia es la confrontación de ideas durante las campañas, pero, una vez terminadas estas, debe desarrollarse un ejercicio que exige grandeza y madurez.

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Temas tratados
  • agenda de región
  • caribe colombiano
  • Cesar
  • democracia Colombia
  • desarrollo regional
  • liderazgo político
  • política regional
  • pos elecciones
  • unidad política
  • valledupar

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